Roger Waters lanzó una versión “más oscura” de “Comfortably Numb”, un clásico de Pink Floyd

Roger Waters publicó “Comfortably Numb 2022″. Se trata de una versión de la icónica canción que formó parte del disco The Wall de Pink Floyd y que ya se puede disfrutar en todas las plataformas digitales.

“Durante la pandemia hice una demo de una nueva versión de ‘Comfortably Numb’ como apertura de nuestro nuevo show This Is Not A Drill. Lo bajé un tono más, en La menor, para hacerlo más oscuro y lo arreglé sin solos, excepto sobre la secuencia de acordes outro, donde hay un solo vocal femenino de Shanay Johnson, una de nuestras nuevas cantantes”, describió el rockero en un comunicado.

Roger Waters lanzó una versión “más oscura” de “Comfortably Numb”, un clásico de Pink Floyd

“Comfortably Numb 2022″ fue grabada durante la gira norteamericana de Waters: “This Is Not A Drill”y fue producido por Roger Waters y Gus Seyffert. En la canción aparecen Waters – Voz; Gus Seyffert – Bajo, sintetizador, percusión, voz; Joey Waronker – batería; Dave Kilminster – voz; Jonathan Wilson – armonio, sintetizador, guitarra y voz; Jon Carin – sintetizador, voz; Shanay Johnson – Voz; Amanda Belair – Voz; Robert Walter – órgano/piano; Nigel Godrich – Cuerdas, amplificador y coros de Roger Waters The Wall Sessions.

El video de esta nueva versión fue producido y dirigido por Sean Evans. Fotografía por Kate Izor. Roger Waters va a realizar una gira con This Is Not A Drill por Europa en 2023 con 40 espectáculos en 14 países europeos, comenzando en Lisboa el 17 de marzo de 2023 en el Altice Arena.

“The Wall” de Pink Floyd, un muro que hizo historia

“Comfortably Numb” formó parte de uno de los discos más emblemáticos dentro de la historia de la música. “The Wall se trató de una historia muy personal basada en mi experiencia y en cómo me aisló a causa del miedo, y en consecuencia, me resultó difícil comunicarme con la gente poniendo en riesgo mi vida”, se sinceró Roger Waters en una entrevista con La Viola.

Todo comenzó la noche del 6 de julio de 1977, cuando Roger Waters perdió el control sobre el escenario del Olympic Stadium de Montreal. Un joven fan, ubicado a metros de la tarima, se pasó todo el recital gritándole cosas, pidiéndole canciones. El artista, cansado de la provocación, lo escupió. Fue el último recital de la gira de presentación del disco Animals y el músico estaba agotado. Aunque ese episodio le dejó un sabor amargo, también fue un motivo de inspiración para Waters.

Roger Waters lanzó una versión “más oscura” de “Comfortably Numb”, un clásico de Pink Floyd

“Fue una actitud fascista. Me asustó. Pero hacía mucho tiempo que sabía que en esa gira, que odié, algo andaba mal. No sentía conexión con el público”, contó el bajista, cantante y principal compositor de Pink Floyd a la revista Rolling Stone en 1980.

Ese momento de bronca e ira por parte del músico inglés lo llevó a encarar una obra magnífica. Una alineación que la transformó en arte. Fue el origen del concepto de The Wall: la creación de un muro gigante para separar a la banda del público.

En aquella época – fines de los ‘80 – el grupo tenía una importante reputación dentro del negocio del rock. Con más de 10 años de recorrido por los escenarios, Pink Floyd t había publicado importantes discos como The Dark Side of The Moon (1973), que se mantuvo por mucho tiempo en los primeros puestos de las listas.

Referentes de la música psicodélica de fines de los ‘60, Pink Floyd había transformado su sonido con los años y se volvió más cercano al rock progresivo. También era una de las principales figuras del llamado rock de estadio.

Las canciones de The Wall

El disco salió el 30 de noviembre de 1979 en el Reino Unido -8 de diciembre en los Estados Unidos. Un álbum doble que relata la historia ficticia de una estrella del rock llamada Pink, que vive en carne propia distintas desgracias como la muerte de su padre en la Segunda Guerra Mundial, más la sobreprotección materna, la opresión de la educación, los fracasos sentimentales, y la locura, entre otros.

Waters quiso hablar del aislamiento, del trauma de su papá muerto en combate y toda la serie de catástrofes psicológicas que se manifestaron en él desde ese hecho desafortunado que hoy lo sigue afectando de alguna manera. The Wall también quiso ser un alegato antibélico y lo es. Mezcló todo como hacen los grandes artistas”, definió Sergio Marchi.

, “Comfortably Numb” es una de las canciones más conocidas del álbum y dentro de toda la carrera de Floyd. Una idea que tenía Gilmour para su disco solista, pero que ofreció a la banda. Waters completó la música y la letra.

“In the Flesh?” es el tema que abre la magnífica obra. Una suerte de prólogo de la historia del personaje Pink. El miedo y la soledad le dan vida a la gran pared. “Another Brick in the Wall” es otro de los clásicos del disco, dividida en tres partes. La primera recuerda la muerte del padre de Waters.

La segunda, la más famosa, es un análisis de la enseñanza en los colegios. “No necesitamos educación “, canta Roger. El músico y autor del tema no está en contra de ella; reclama una nueva y mejor. Un profesor que se convierte en un nuevo ladrillo en esa pared imaginaria. Bob Ezrin quería un coro de chicos en la canción. Darle un toque especial, más allá del mensaje que transmitía la letra. La producción invitó a un coro de chicos de la escuela Islington Green, que se encontraba a metros del estudio Britannia Row de Londres. Los alumnos no sabían el fin que tenía ese extraño pedido. Los integrantes de Pink Floyd no participaron de la grabación. Sin darse cuenta, estos 23 preadolescentes, de entre 12 y 14 años, serían parte de esta gran historia.

En “Another Brick in the Wall (Part 3)”, Waters se mete en los miedos del personaje central de la obra, quien decidió encerrarse dentro del muro, con el fin de aislarse del mundo.

Las presentaciones en vivo

Para The Wall, Roger Waters tenía en mente un plan ambicioso; construir una pared a lo largo del show para dividir a la banda del público. En el último tema, una explosión la tiraría abajo.

Cada uno de los ladrillos tuvieron que ser estudiados en detalle para encajar en el armado de la pared (50 metros de ancho y 10 de alto) y no lastimar a nadie en la explosión final. Se ensayó mucho. Hubo algunas fallas y sustos varios.

Another Brick in the Wall es una de las canciones más icónicas del álbum The Wall.

La producción de la banda trabajó junto a diseñadores y arquitectos para su puesta a punto. No faltaron las marionetas gigantes -es muy recordada la de un profesor- que eran manejadas con un complejo mecanismo. El primer show fue el 7 de febrero de 1980, en el Sports Arena de Los Ángeles, ante un público que quedó fascinado con la tremenda puesta en escena. No hubo ninguna simulación de comunicación entre los músicos y los fans. “No había mucha espontaneidad, pero no éramos conocidos por bailar y girar sobre el escenario”, describió Nick Mason, baterista de la banda a la Rolling Stone.

137 vistas 2