Plottier: ordenaron cerrar una calle y vecinos no pueden acceder a su barrio

Hace unos 30 años que los vecinos y vecinas del barrio Piscicultura de Plottier ingresan a sus casas desde la Ruta 22 a través de la calle Juan Bosco, pero desde este miércoles una familia dueña de las tierras de paso decidió cortar el acceso, ya que asegura que esa tierra es de su pertenencia y no una calle pública.
La disputa deja sin acceso directo a las cientos de personas que viven en ese barrio y que para poder llegar a sus viviendas deben ingresar por La Herradura o el barrio Náutico, y luego tomar la calle lindante al Río Limay que muchas veces se inunda y queda intransitable.
Los integrantes de la Comisión Vecinal del Barrio Piscicultura hace tiempo que le habían solicitado a la Municipalidad su intervención para poder llegar a un acuerdo con la familia dueña de la tierra, e incluso dicen que hay viejos papeles donde los propietarios cedieron ese pedazo de su tierra para poder hacer una calle por donde incluso más tarde pasaron los servicios de luz, gas y agua potable.
Cristina Poccorobba, una de las vecinas, explicó  que “la Justicia avaló el cierre de la calle ya que lo solicitaron por seguridad”, pero explicó que esa solución particular deja sin acceso a muchas familias que ante una urgencia no pueden ingresar a sus casas.

“Vamos a cortar la ruta 22 porque necesitamos una urgente solución a esta situación. Esa calle la usamos hace muchos años y si los dueños quieren cerrarla será la Municipalidad la que deba darnos una respuesta”, expresó la vecina.

La calle Juan Bosco luce este miércoles con una montaña de ramas justo en la curva por donde se ingresa al barrio. El espacio que la familia dice que es de su propiedad es unos 100 metros desde esa curva hasta el puente. Y si bien hace meses que venían en reuniones entre los vecinos, la Municipalidad y los dueños de las tierras la jueza Eliana Reynals le hizo lugar a una medida cautelar que presentó la familia y les permitió el cierre de la calle y rechazó el pedido del Municipio.

Desde la comuna explicaron que se reconoce la propiedad privada, pero que ese espacio fue una calle por uso y costumbre desde hace treinta años y había pedido a la justicia que le diera tres meses más de paso para poder realizar otra calle, pero no fue concedido.

Los vecinos y vecinas decidieron manifestarse sobre la ruta 22 cansados de esta situación y preocupados no solo por los kilómetros de más que deberán hacer todos los días para entrar o salir de su barrio, sino por la posibilidad de sufrir alguna urgencia y no poder salir rápidamente de sus casas.