OPINIÓN EDITORIAL PRESTADA Reventar la Plaza de Mayo, el asesinato de Luciano y la farsa cotidiana

MIGUEL WIÑAZKI

Ideas al paso

El Gobierno salió a “reventar” la Plaza de Mayo según la calamitosa expresión de Máximo Kirchner para celebrar la recuperación de los derechos humanos y la democracia.

Fue el mismo día en que un policía apresuró su gatillo fácil contra un chico de 16 años, y horas después de que la Cancillería decidiera abstenerse de condenar la brutal ofensiva contra los derechos humanos en Nicaragua.

Los abusos policiales se agudizaron durante la pandemia, y el apoyo a las dictaduras latinoamericanas sigue firme como si allí no encarcelaran, ni mataran civiles por el solo hecho de disentir, o muchas veces por nada, por la sola voluntad de matar.

Luciano Olivera fue perseguido por 6 policías en un patrullero. Iba en moto. No se detuvo cuando se lo ordenaron, asustado quizás porque no tenía registro.

Video. Gatillo fácil en Miramar: el momento del disparo que mató a Luciano Olivera.

Le tiraron al medio del cuerpo.

Lo perforaron y el chico ya no pudo explicar nada.

¿Así se celebran los derechos humanos?

El asesino declaró que se le escapó el tiro.

Antes debió sacar su arma reglamentaria y quitarle el seguro.

La Bonaerense arrojó balas de goma y golpeó a los manifestantes que se agruparon para llorar y protestar.

El cuerpo de Luciano estuvo horas, arrojado solo al piso de su muerte , tirado en la calle, sin que nadie recogiera su cuerpo arrasado.

El homicidio es análogo al de Lucas González hace semanas en la Capital.

La inseguridad representa hoy la evidencia de los derechos humanos transgredidos, y la violencia policial es una vuelta de tuerca siniestra sobre ese mismo tema, que por supuesto no involucra a todos los policías.

La convocatoria oficial a la Plaza de Mayo se diseñó como una trampa. La oposición no fue invitada. Y además hay que hacer historia. El peronismo no apoyó formalmente la reivindicación de los derechos humanos en 1983.

La visión justicialista postulaba una amnistía para con los militares genocidas.

Había acontecido el Pacto Sindical-Militar auspiciado por las 62 organizaciones peronistas y la dictadura. El compromiso de no investigar los crímenes perpetrados desde 1973 hasta 1983, lo cual incluía al terrorismo de la Triple A de Lopez Rega y y sus sicarios.

La CGT no se movilizó este viernes.

Alicia Kirchner, la hermana de Néstor Kirchner, la cuñada de Cristina y la gobernadora de Santa Cruz fue directora de Asuntos Comunitarios del Ministerio de Asuntos Sociales de la provincia de Santa Cruz entre 1975 y 1979. Empezó con Isabel Perón y siguió con los militares.

No se observa lucha en favor de los reprimidos por el Estado terrorista.

La invención del kirchnerismo como adalid de los derechos humanos, coincide y funcionó en paralelo con la invención de la ingeniería que promovió la corrupción a gran escala.

Fue una eficiente mascarada de civismo que no existió en rigor.

Todos los autoritarismos pretenden reescribir el pasado, para lo cual deben adueñarse de la narración del presente, para apropiarse entonces del futuro, en donde el pensamiento propio no existe, de la disidencia, ni la libertad.

Esa distopía es posible.

El folklore de la fiesta peronista fue ayer una música para camaleones.

Una canción para mutantes políticos.

Fue un aplauso que se auto prodigaron los perdedores de las últimas elecciones. Apandillaron colectivos para que los aplaudidores no escasearan.

Fue una fiesta con un hilo invisible, pero no tan intangible, unida al Olivosgate; una reunión en éste caso financiada a lo grande para gritonear loas tras los 116.000 muertos del Covid, en el epicentro de la crisis económica y con la pobreza creciendo y la educación formal decreciendo en su real eficacia pedagógica.

La vida real no se parece a la fiesta de ayer, ni a la de Olivos perpetrada cuando nadie podía hacerlo.

Antes, el presidente Alberto Fernández volvía a descalificar la teoría de los Dos Demonios.

“No hubo dos demonios sino terrorismo de Estado vociferó”.

Por cierto, hubo terrorismo de Estado, pero si hubiera triunfado Italo Luder en 1983, los genocidas no habrían sido juzgados y condenados por unánime voluntad oficial.

Hay terrorismo de Estado en Venezuela, en Nicaragua o en Irán, pero son aliados y es mejor callar.

Y además hay diversos rostros del terror.

Según la óptica y la vivencia de la persona a quien un grupo de Montoneros le liquidó un hijo o una hija, el terrorismo que le bombardeó la vida fue absoluto.

¿Que pasa con buena parte de la sociedad?¿Tiene miedo de criticar a los Montoneros y a los demás?

Si, miedo y culpa inyectados por una épica doctrinaria que jibarizó y que jibariza.

Hay muchos terrorismos.

Hoy hay un terrorismo narco, por ejemplo, extendido y avanzando mas.

La movilización a la Plaza fue un procedimiento articulado para:

  • Atenuar la imagen de la derrota electoral.
El presidente Alberto Fernandez junto a Cristina Kirchner, Lula Da Silva y Pepe Mujica
Foto Juano TesoneEl presidente Alberto Fernandez junto a Cristina Kirchner, Lula Da Silva y Pepe Mujica Foto Juano Tesone

  • Exhibir una escena de unidad Alberto-Cristina.
  • Promover con Lula y con Mujica una proyección de geopolítica latinoamericanista retro pero a la vez posible hacia adelante.

Pero en rigor fue:

  • Una invitación a evitar los números duros de la realidad; electorales y económicos.
  • Una verificación del imaginario gastado que en lugar de gestionar soluciones efectivas, sabe llenar la plaza.
  • Y fue al fin una teatralización más y una fusión de altisonancias para cubrir la impunidad y la debilidad de este elenco nacional de incesantes y vitalicios actores de un mismo género; la farsa.

Que no cesa.

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