La dramática historia de Sifan Hassan, la atleta que protagonizó la remontada más espectacular en Tokio y va en busca de un triplete histórico

No hay dudas de que su remontada en las eliminatorias de la prueba de atletismo de 1.500 metros quedará entre las imágenes más destacada de la actual edición de los Juegos Olímpicos. Sin embargo, Sifan Hassan busca ser destacada por otros logros ya que en Tokio intentará quedarse con un triplete histórico al ir en busca del oro en tres distancias distintas. El primer paso ya está dado: este lunes se subió a lo más alto del podio en los 5.000 metros.

Su brillante actualidad es fruto de una trayectoria de vida en la que debió sobreponerse a las adversidad. Hassan llegó a los Países Bajos con 15 años en calidad de refugiada procedente de Etiopía. Se asentó en la ciudad de Eindhoven con el sueño de convertirse en enfermera, pero pronto entendió que sus dotes en el atletismo le permitirían seguir una carrera como deportista de élite. Fue así como en 2013, cuando obtuvo la nacionalidad neerlandesa, comenzó a competir de manera internacional.

Su carrera está plagada de éxitos. En la actualidad posee los récords de Europa de 1.500 (3:51.95), 3.000 (8:18.49) y 5.000 metros (14:22.12), y de medio maratón (1h05:15). La primera de esas marcas la logró en 2019, cuando se consagró campeona en el Mundial de Atletismo de Doha. En esa cita también se consagró en los 10.000 metros.

Además, tiene cuatro récords mundiales en distancias comprendidas entre la milla y los 10.000 metros: milla (4:12.33), 5 km en ruta (14:44), 10.000 (29:06.82) y la hora (18.930 metros).

La neerlandesa va por un triplete de oro en Tokio (REUTERS/Hannah Mckay)La neerlandesa va por un triplete de oro en Tokio (REUTERS/Hannah Mckay)

A Tokio la corredora de 28 años llegó con un objetivo nunca antes alcanzado: conseguir el triplete de oro en las distancias de 1.500, 5.000 y 10.000 metros. Y este lunes comenzó su camino triunfal al subirse al primer lugar del podio en la segunda de esas pruebas. La neerlandesa hizo un cambio ganador en la última vuelta que le permitió cruzar la meta con 15 metros de ventaja sobre la keniana Hellen Obiri y así, se impuso con 14:36.79, seguida de Obiri (14:38.36) y de la primera etíope, Gudaf Tsegay (14:38.87).

La japonesa Hironaka hizo el primer gasto y registró un tiempo de 3:00.67 en los primeros metros. Sin embargo, pronto las corredoras africanas tomaron la posta y Obiri se adueñó del liderazgo cuando faltaban nueve vueltas. Taye le peleó mano a mano la punta y Hassan mantuvo un ritmo discreto hasta el cierre. Recién a falta de 250 metros para la meta la neerlandesa encabezó el pelotón y voló hacia el oro.

Hassan tendrá ahora un día de descanso antes de correr, el 4 de agosto, las semifinales de 1.500 a las que clasificó luego de una carrera que quedará para siempre en su memoria y en la de los fanáticos. En la última vuelta de la eliminatoria, una corredora keniata cayó y la neerlandesa no pudo esquivarla, por lo que también terminó en el suelo. A pesar del fuerte golpe en su hombro derecho y de haber quedado notablemente relegada respecto de sus adversarias, se levantó y, no solo continuó en la competencia, sino que la ganó con una espectacular remontada. Con un tiempo de 4 minutos, 5 segundos y 17 centésimas, se impuso en una serie que parecía perdida y que estuvo cerca de poner en jaque su gran sueño de hacer historia.

La exigencia que Tokio ha puesto sobre la europea es realmente superlativa: debutó el pasado viernes en la primera ronda de 5.000; este lunes corrió en primera ronda de 1.500 y por la tarde lo hizo en la final de 5.000; el miércoles 4 estará en semifinales de 1.500; el viernes 6 correría la final de 1.500 si se clasifica, y el sábado 7 partirá en la final directa de 10.000.

Si una caída en un momento clave no pudo detener a Hassan, menos lo hará esta seguidilla de competencias. La neerlandesa, una especialista en superar situaciones difíciles, ha dado sobradas muestras de que está a la altura del reto que supone participar en un Juego Olímpico con todas las miradas sobre sí. Será cuestión de seguirla de cerca durante la última semana de actividad para comprobar si efectivamente puede lograr su ansiado objetivo para coronarse como una de las grandes figuras de Tokio 2020.