«La Cumbre de las Américas está a punto de fracasar»: Las críticas (y posibles ausencias) a la reunión por las exclusiones que plantea EE.UU.

Del 6 al 10 de junio próximo se celebrará la IX Cumbre de las Américas en Los Ángeles, California, EE.UU. En la cita se reunirán los jefes de Estado y representantes de gobiernos de países del continente americano.

Sin embargo, EE.UU. ha decidido excluir del encuentro a varias naciones de la región, entre ellas Cuba y Venezuela. «Los países que por sus acciones no respeten la democracia no van a recibir invitaciones», dijo el subsecretario de Estado estadounidense para el hemisferio occidental, Brian Nichols, en una entrevista con NTN24.

Ya desde finales de abril, Cuba denunció que Washington buscaba excluir a la isla de la cumbre y calificó el hecho como «un grave retroceso histórico».

«Hemos sabido por diversas fuentes que el Gobierno de los EE.UU. ha venido realizando intensos esfuerzos y ejerciendo presiones sobre los países de la región para tratar de excluir a Cuba de la IX Cumbre de las Américas. De hecho, Cuba ya ha sido excluido de todos los preparativos y grupos de trabajo para la Cumbre», alertó el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Desde Venezuela también hubo un pronunciamiento de rechazo en torno a la exclusión de Caracas del encuentro en Los Ángeles.

«Lo que estamos denunciando acá, o insistiendo en denunciar, es que debemos evitar que se escinda a algún país de la participación en una cumbre que es de todas las Américas», dijo la semana pasada el canciller venezolano, Félix Plasencia, durante una visita a Bolivia.

Posibles ausentes

Los mandatarios de México y Bolivia, Andrés Manuel López Obrador y Luis Arce, respectivamente, dijeron que no asistirían a la cumbre si no se invita a todos los países de la región.

«Si se excluye, si no se invita a todos, va a ir una representación del Gobierno de México, pero no iría yo. Me representaría el canciller, Marcelo Ebrard», dijo López Obrador, durante su conferencia de prensa matutina del martes 10 de mayo.

El mandatario consideró que sería un mensaje de «protesta», porque no quiere que «continúe la misma política en América».

Por su parte, Arce comentó que «una Cumbre de las Américas que excluya a países americanos no será una Cumbre de las Américas plena».

«De persistir la exclusión de pueblos hermanos, no participaré de la misma«, expresó mediante un mensaje en su cuenta en Twitter, donde también mencionó que está actuando de acuerdo con «los principios y valores del Estado Plurinacional de Bolivia».

Además de estas posibles ausencias, Reuters reportó el martes, citando a fuentes familiarizadas con el asunto, que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, tampoco tendría previsto acudir a la cumbre.

«La arrogancia y el desprecio de EE.UU.»

A las críticas se sumó el expresidente de Bolivia Evo Morales, quien dijo que, con toda esta situación, «la Cumbre de las Américas está a punto de fracasar».

De acuerdo con el expresidente, ese fracaso no sería «por la falta de voluntad de diálogo de los gobiernos de América Latina y el Caribe», sino «por la arrogancia y el desprecio de EE.UU. contra nuestros pueblos».

«Lo que originalmente fue el proyecto panamericanista de fines del siglo XIX, que pretendía unir a nuestros pueblos para su progreso y desarrollo, fue convertido por EE.UU. en un instrumento de sometimiento y dominación colonial e imperial», dijo Morales en cuenta en Twitter.

Incluso desde China hubo pronunciamiento en torno a esta exclusión planteada por Washington. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Zhao Lijian, en conferencia de prensa, criticó la acción de EE.UU. e instó al gobierno de ese país a abandonar las prácticas propias de la Doctrina Monroe y la arcaica percepción de América Latina como su patio trasero.

El funcionario dijo que EE.UU. «no solo tiene desarrollo y prosperidad sin beneficiar a América Latina, sino que ha explotado al subcontinente, impuesto sanciones indiscriminadas, exportado la inflación, promovido la interferencia política y la subversión, así como el asesinato de líderes y hasta la agresión armada».