l “Gordo del Mortero” quiere llegar al Congreso: “Soy el único candidato preso político que hay en Argentina”

El militante de izquierda Sebastián Romero, acusado de disparar un mortero durante la marcha contra la reforma previsional el 18 de diciembre de 2017 y extraditado desde Uruguay en junio del año pasado, es precandidato a senador por la provincia de Santa Fe y asegura que es «el único» postulante «preso político que hay en Argentina«.

Romero, quien desde hace más de un año está detenido con prisión domiciliaria, integra la lista del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU) que participará en la interna del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT).

«Hoy soy el único candidato preso político que hay en Argentina, pero no soy el único preso politico, teniendo en cuenta que tenemos a Milagro Sala y Luis D’Elia«, sostuvo Romero en una reunión virtual con integrantes del PSTU.

Sebastián Romero es precandidato a senador por el PSTU en Santa Fe.

Sebastián Romero es precandidato a senador por el PSTU en Santa Fe.

El ahora candidato apuntó contra el Gobierno de Mauricio Macri al señalar que fue perseguido, pero también cuestionó al de Alberto Fernández.

«Todos fuimos perseguidos por el gobierno anterior, que nos persiguió, nos empobreció y nos dejó sin trabajo, pero este Gobierno no está siendo distinto y hasta sigue teniendo presos a compañeros mismos de sus organizaciones», cuestiones Romero, en referencia a Sala y D’Elia.

Sebastián Romero, conocido como "el gordo mortero", durante su presentación en una reunión virtual del PSTU.

Sebastián Romero, conocido como «el gordo mortero», durante su presentación en una reunión virtual del PSTU.

La historia del «Gordo del Mortero»

En la tarde del 18 de diciembre del 2017, Romero, quien se desempeñaba como delegado gremial de la automotriz General Motors, fue fotografiado y filmado en primer plano disparando un mortero contra los efectivos policiales que reprimían la protesta frente al Congreso.

«Fue una situación muy tensa, se corrían a mi izquierda, algo estaba pasando. Luego tiraron gases donde estaban nuestras columnas pero no podíamos retroceder por la cantidad de gente que había. La primera línea arrojaba piedras, pero empezó a crecer el número de personas y se generó una batalla campal. Le devolvíamos los gases, y en ese momento tenía un mortero atado a una rama que usamos para tirar al aire, y me sacaron una foto y un video para mostrar que yo era el que estaba agrediendo», contó Romero en una entrevista con Página 12.

Y explicó cómo era ese «mortero» que disparaba contra la Policía: «Es de venta libre, viene el tres tiros con un cilindro de goma y ahí ponés el cohete para prenderlo. No era nada de fabricación casera, era la rama que agarré en la movilización y la até con cinta, lo improvisé en el momento. En las movilizaciones es muy común usar pirotecnia, yo me estaba defendiendo con un cohete de venta libre, la policía estaba armada con balas de goma, los gases lacrimógenos, las motos, los camiones hidrantes, la relación de fuerzas era muy diferente».

El pedido de información y recompensa por datos de Romero cuando estaba prófugo.

El pedido de información y recompensa por datos de Romero cuando estaba prófugo.

El saldo de los enfrentamientos fue de 162 heridos, 88 de ellos policías (dos de gravedad, igual que un militante atropellado por una moto de la Federal), y al menos 52 detenidos por las pedradas, botellazos, cañas de las banderas políticas utilizadas como lanzas y armas tumberas.

En total tiraron unas 14 toneladas de piedras contra los policías que custodiaban el Congreso mientras se debatía la reforma previsional de Macri.

El uso del mortero en las manifestaciones de diciembre

Tras los incidentes, y según contó el propio Romero en esa entrevista mientras cumple prisión domiciliaria, él volvía hacia su casa pero las imágenes disparando el mortero circulaban por todos los medios: «Me estaba yendo para volver a Rosario, los medios masivos repetían mi imagen, decían que yo era peligroso, de todo… me mataron, Bin Laden un poroto al lado mío«.

Romero estuvo prófugo más de dos años y fue detenido en Uruguay, donde el 25 de junio del año pasado fue detenido en el Chuy, cerca de la frontera con Brasil, y luego fue extraditado.

Al llegar al país fue trasladado a la Superintendencia de Investigaciones Federales, en la calle Madariaga, en el barrio porteño de Villa Lugano, donde permaneció hasta el 7 de agosto de 2020, cuando el juez Sebastián Casanello le otorgó la prisión domiciliaria después de que la fiscal Alejandra Mangano se pronunciara a favor del pedido de la defensa.

Una situación similar a la de Romero se da con otro candidato del PSTU. Se trata de Daniel Ruíz, quien estuvo más de un año detenido en el penal de Marcos Paz tras haber participado en los enfrentamientos frente al Congreso y ahora buscará ser senador por la provincia de Chubut.

Daniel Ruiz también fue detenido por los disturbios frente al Congreso en 2017.

Daniel Ruiz también fue detenido por los disturbios frente al Congreso en 2017.

Ruiz, que era delegado del gremio de los petroleros y trabajaba como empleado de la empresa Servicios Petroleros Argentina, ya había sido candidato en su provincia en las elecciones del 2019. Un antecedente que ahora retoma Romero para querer llegar al Congreso.

«Las candidaturas de Sebastián en Santa Fe y la de Daniel en Chubut tienen como objetivo hacer escuchar las voces de los luchadores y luchadoras que enfrentan las medidas ajustadoras del FDT y JXC como son el saqueo en manos del imperialismo a través de la megaminería y el la explotación petrolera en manos de transnacionales, en la provincia de Chubut o el negocio de los monopolios sojeros, la Hidrovía y la quema de humedales en Santa Fe», sostienen desde el PSTU.

AFG

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