Imágenes alucinantes del pudú, el ciervo argentino más pequeño que un perro

Es un animal poco conocido, pero una de sus variantes vive en nuestra Patagonia. Por qué es tan pequeño, qué tipo de vida lleva adelante y cuál es la ingeniosa manera en que escapa de su depredador natural

Se trata de uno de los ciervos más pequeños del mundo. Su cuerpo es compacto. La cabeza es cónica con el rostro corto, la frente alta, ojos pequeños y las orejas redondeadas. Tiene cuello robusto y patas gruesas y cortas, que terminan en un par de pezuñas diminutas. La cola es muy reducida y poco visible entre los pelos de las ancas. El macho presenta una cornamenta simple de hasta 10 cm de largo. Su pelaje es denso, relativamente corto y duro, de color pardo rojizo uniforme, algo más claro ventralmente; alrededor de la boca, los ojos y el interior de las orejas los pelos son pardo amarillentos. La cría nace con manchas blancuzcas que se mantienen hasta los dos meses.

Distribución: Bosques andino-patagónicos, en el sur de Argentina y Chile. En Argentina se encuentra desde el sudoeste de la provincia de Neuquén, al norte del Parque Nacional Lanín, hasta el noroeste de Chubut, en el Parque Nacional Los Alerces; posiblemente también está en la zona de Río Pico y Lago Fontana (Chubut). En Chile se distribuye desde la Región del Maule hasta la Región de Aysén.

Hábitat: Vive en bosques húmedos, templados y fríos con estrato arbustivo denso. Prefiere zonas de vegetación espesa y evita los claros muy extensos. Desde el nivel del mar hasta los 1700 metros de altura.

Costumbres: Generalmente solitario, aunque también se puede ver a la hembra acompañada de su cría y más difícilmente grupos de 2 ó 3 individuos. En cautiverio se ha observado que existe un orden jerárquico constituido por un macho dominante, machos subordinados y hembras. Si bien su área de acción varía entre 5 y 200 ha, es bastante sedentario y puede vivir en lugares reducidos si cuenta con abundante cobertura vegetal. Los machos y las hembras marcan el territorio frotando sus glándulas preorbitales sobre las ramas de arbustos. Los machos también marcan su territorio con excrementos, orina y raspando los troncos con sus astas. Está activo tanto de día como de noche, especialmente durante el crepúsculo. Su cuerpo pequeño y compacto le permite desplazarse fácilmente y en forma cautelosa en la espesura del sotobosque y aparentemente usa los mismos carriles con frecuencia. Es muy veloz y cuando se siente perseguido corre en zigzag. La caída de las astas se produce a mediados de julio y unos 15 a 20 días después empieza el crecimiento de las nuevas. La felpa se pierde totalmente a fines de noviembre. Se alimenta básicamente de hojas y brotes tiernos de árboles y arbustos, pero también ingiere helechos, gramíneas, flores y algunos frutos.

Reproducción: Aparentemente los apareamientos ocurren en otoño, entre los meses de abril a junio. El ritual previo a la cópula incluye topetazos, caricias y persecuciones. La gestación dura alrededor de 7 meses. Los nacimientos se producen entre fines de octubre y principios de enero, aunque la mayoría ocurren entre mediados de noviembre y mediados de diciembre. La hembra normalmente da a luz una sola cría, que pesa 0,8 a 1 kg y es amamantada durante dos meses, aunque ya a los 20 días es capaz de ingerir alimento sólido. A partir del destete el juvenil empieza a perder el moteado típico de la cría y a los 3 meses ya tiene la coloración del adulto. La hembra alcanza la madurez sexual a los 6 meses y el macho al año y medio de edad. Antes del año de vida el macho comienza a desarrollar su primera cornamenta en forma de pequeños botones de 1 cm de alto.

 

Situación poblacional: Debido a sus hábitos esquivos y a su preferencia por vivir en ambientes espesos es difícil de observar y por lo tanto no existen datos de abundancia; sin embargo se estima que se encuentra fuera de peligro. En Argentina está protegido en los Parque Nacionales Lanín, Nahuel Huapi, Los Arrayanes, Lago Puelo y Los Alerces. Sin embargo en algunas zonas de su distribución sufre la destrucción del hábitat y la caza, especialmente por perros domésticos. Se estima que su población total es de menos de 10.000 ejemplares. CITES; Apéndice I. UICN: Vulnerable. Argentina: Vulnerable. Chile: Vulnerable y en constante declinación.

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