“Fue lo más loco que vi”: Matt Damon y su experiencia en la cancha de Boca Juniors que nunca olvidará

De visita en la Argentina, el actor estuvo en la final del Apertura 2008. Cuál fue el detalle que más le llamó la atención.

Algunos famosos eligen las entrevistas más extravagantes para contar cosas que, en otro contexto, difícilmente lo hagan. Algo así pasó con Matt Damon, al que le hicieron un reportaje en un canal de YouTube que hace que cada invitado hable mientras come alimentos cada vez más picantes. El protagonista de Identidad desconocida contó que el evento deportivo más emocionante en el que estuvo fue un partido de Boca que vio en la Argentina.

“La cosa más loca que vi, sin lugar a dudas, fue un partido de fútbol en la Argentina. Mi esposa es argentina, fuimos a pasar una Navidad hace 11 o 12 años. Su familia es hincha de Boca Juniors, que es un equipo muy popular en Buenos Aires y debía jugar una final”, recordó Damon en la charla que tuvo para el ciclo Hot Ones, del canal First We Feast.

El actor Matt Damon, en un momento de la entrevista que le hicieron. (Foto: captura de YouTube)

Si bien no lo precisó, es posible que el torneo que haya presenciado fue el que el equipo xeneize le ganó a San Lorenzo y Tigre, en un histórico triangular que definió el Apertura 2008. Damon comentó que le pidió ir a ver el partido al tío de su esposa. “Él se puso muy serio y dijo ‘podemos ir, podemos ir… sin mujeres ni chicos’. Yo dije, ‘¿qué?’. Yo pensaba en llevar a los chicos e ir. Pero entendí por qué cuando fuimos”, sintetizó.

El protagonista de La gran estafa precisó todo lo que tuvo que pasar para llegar al estadio en el que se disputaba el encuentro. “Había vallas con alambre de púas, es decir, era una locura total. Había policías con equipo antidisturbios”, enumeró. Luego señaló que, en el palco, no había nadie sentado “porque era un lugar en donde la gente podía arrojar cosas y golpearse”.

“Nuestro equipo ganó, los hinchas del otro equipo se estaban yendo y mientras levantaban el trofeo yo dije, ‘deberíamos irnos’. Pero teníamos que quedarnos porque necesitaban tiempo para que el otro equipo se vaya del estadio y del barrio. Había que darles como 45 minutos para eso. Cuando nos dejaron salir, en realidad nos retuvieron como en una especie de jaulas y pregunté ‘¿qué esperamos ahora?’. Y me dijo que aún necesitaban otros cinco minutos para que se vayan. Fue realmente loco”, detalló.