Elvis Presley: el ícono que fue amado por millones y murió solo en su baño

Caído boca abajo y con los pantalones debajo de las rodillas. Así, hace 45 años, fue encontrado Elvis Presley por su novia de ese momento, 20 años menor que él, Ginger Alden. El Rey del rock and roll tenía planeado arrancar ese mismo día una nueva gira de conciertos, pero en la madrugada del 16 de agosto falleció solo en su baño.

El ícono de la música que fue amado por millones murió en la soledad y la intimidad de un baño. Claro que no era cualquier baño, porque el que Elvis se había hecho construir en Graceland, su histórica Mansión de Memphis, tenía todo lo necesario para vivir: TV, teléfono, sillones, una ducha circular de tres metros de diámetro con una silla en el centro y, obviamente, un inodoro de color negro.

El que parecía no tener todo lo necesario para seguir viviendo era el propio Elvis, quien con 42 años y con una carrera que había tenido picos de popularidad, que luego cayó bastante pero en la década del 70 estaba repuntando, lucía en mal estado, entre cansado, fatigado y excedido de peso.

Elvis Presley fue uno de los más grandes íconos del siglo XX.
Elvis Presley fue uno de los más grandes íconos del siglo XX.

Los excesos de todo tipo fueron los que lo acercaron a su final, apagaron su vida y encendieron para siempre su leyenda. La leyenda del Rey Sol, el arquetipo de la estrella de rock que cantando, bailando y sonriendo, conquistó al mundo. A las adolescentes -principalmente- y a sus madres, como también a los jóvenes que lo veían como alguien a quien valía la pena emular.

Y ni hablar de los músicos de aquel momento, tanto los estadounidenses como los británicos, que lo pusieron como una referencia ineludible. Y algunos, como Los Beatles, se pusieron el objetivo de conocerlo en cuanto alguna gira por Estados Unidos se los permitiera. No fue la mejor experiencia aquel cara a cara y los populares muchachos de Liverpool se fueron algo desencantados, pero esa es otra historia.

A 45 años de la muerte de Elvis Presley: el ícono que se convirtió en leyenda

Elvis Aaron Presley había nacido en enero de 1935 en Tupelo, estado de Mississippi. Sin embargo, el quiebre fue en su adolescencia, cuando se mudó a Memphis (estado de Tennessee). En aquella tierra hizo propias las raíces de la música afro, llegando a ser considerado en las primeras críticas musicales que recibió su trabajo como “un blanco que canta como un negro”.

Todavía no había cumplido 20 años cuando inició su carrera profesional, influido por el blues, el jazz y la música country. Y su primera canción grabada, “Heartbreak Hotel”, fue un éxito que llegó en 1956, ya bajo la representación del no menos célebre Coronel Tom Parker, quien lo acompañaría desde ese rol prácticamente toda su carrera.

La salud mental y física de Elvis comenzó tras su divorcio con Priscilla. En la foto, ya se ve su deterioro. (Foto: Archivo)
La salud mental y física de Elvis comenzó tras su divorcio con Priscilla. En la foto, ya se ve su deterioro. (Foto: Archivo)

Entre los años 50 y 60, el mundo cayó rendido ante el carisma de Elvis Presley. Con su voz de barítono y su porte que combinaba a un galán de Hollywood con la plasticidad de un gran bailarín, fue el primero en acunar el concepto de “Frontman”, que con el tiempo el rock reservó para los grandes líderes en un escenario.

En los primeros años, sus movimientos pélvicos resultaron casi pornográficos en épocas todavía muy conservadores y en el marco de una sociedad como la norteamericana que en una gran porción era particularmente conservadora.

Elvis Presley, junto a quien fue su esposa y madre de su hija, Priscilla Presley. Fue la etapa más feliz de su vida.(Foto: Archivo)
Elvis Presley, junto a quien fue su esposa y madre de su hija, Priscilla Presley. Fue la etapa más feliz de su vida.(Foto: Archivo)

Hubo pedidos para que la televisión, durante las actuaciones de Elvis, solo hiciera planos de la cintura para arriba para que no se vieran esos movimientos considerados “obscenos, amorales y de mal gusto”. Incluso no faltaron, cuando la juventud comenzó a consumir sus canciones con locura, quienes convocaran a romper los discos de Elvis, buscando frenar la ola. Pero esa nueva ola ya era un tsunami.

El muchacho que cantaba, bailaba, sonreía y derrochaba simpatía, era un furor que no paraba. El fenómeno Elvis se mantuvo con los años, aunque su popularidad cedió ante otras apariciones del rock como Los Beatles y Los Rolling Stones, que robaron buena parte de su caudal de admiradores. Pero Elvis nunca dejó de ser Elvis. Su vida lo convirtió en ícono y su muerte en leyenda.

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