Neuquén superó las 400 hectáreas implantadas con frutos secos

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En cuatro años la provincia incrementó en más de un 60 por ciento la superficie productiva destinada al cultivo de almendras. En 2019 se logró concretar la primera experiencia de exportación de nueces con cáscara.

A partir del impulso público, con financiamiento y asistencia técnica, la inversión privada y el atractivo que genera como alternativa de reconversión productiva, los frutos secos incrementaron su presencia en Neuquén durante los últimos cuatro años de forma significativa. Entre 2016 y 2019 la superficie implantada pasó de 358 hectáreas a 410 hectáreas, principalmente en almendras.

Esta política se encuentra dentro del Plan Quinquenal 2019-2023, mediante el cual se propone ampliar la matriz productiva provincial. Año tras año esta actividad ha sumado productores, siendo hoy 47 los emprendimientos dedicados a la producción de nueces y almendras.

El Centro PyME-ADENEU, organismo dependiente del ministerio de Producción e Industria, impulsa desde 2014 el sector de los frutos secos, en un principio para acompañar con asistencia técnica y capacitación las líneas de financiamiento que otorgó el gobierno provincial para posicionar estos cultivos. A su vez, es una buena alternativa para la reconversión productiva de las chacras que tradicionalmente se dedicaron a la producción de peras y manzanas.

La almendra es la gran protagonista en estos últimos años. Se trata de un cultivo de gran precocidad en la entrada en producción y que cuenta con una demanda interna insatisfecha, lo cual facilita su comercialización. Debido a su fecha de floración en la región, exige la utilización de un sistema de control de heladas, más allá de que se estén implantando variedades de floración extra tardías.

En cambio, la producción de nueces no necesita un sistema de control de heladas por su fecha tardía de brotación. Posee una lenta entrada en producción en comparación a la almendra, y exige un buen manejo de la poscosecha para mantener los estándares de calidad que aseguran el acceso a buenos precios de mercado.

Entre sus principales ventajas, los frutos secos no demandan mano de obra de forma significativa debido a la posibilidad de mecanización de las labores culturales. Además, la conservación de la fruta se puede realizar a un muy bajo costo y es un alimento que cuenta con importantes propiedades nutricionales y que están relacionados al consumo saludable, una tendencia en alza en todo el mundo.

En la actualidad el Centro PyME-ADENEU dispone de líneas de financiamiento para implantación y tecnificación para nuevas hectáreas de frutos secos. Está proyectado sumar una línea crediticia para capital de trabajo y habrá continuidad en la asistencia técnica y un plan de capacitación anual.

Un hito significativo para este sector fue la exportación de nueces con cáscara. En 2019 se despacharon un total de 60 toneladas, en tres envíos distintos, que tuvieron como destino Italia y Dubai. Desde mediados de 2018 un conjunto de productores contó con el acompañamiento técnico y financiero de Centro PyME-ADENEU para conformarse como grupo exportador. Se trabajó la calidad de la producción con miras a exportar, en torno a las labores culturales, sanidad y cuidados generales a campo. Luego se continuó con el abordaje de costos, relaciones comerciales y oferta del producto.

A través de políticas de desarrollo productivo, el gobierno de Neuquén ha promovido el cultivo de frutos secos con créditos y asistencia técnica. Entre 2008 y 2011 se implantaron alrededor de 250 hectáreas de nogales, emprendimientos que una década más tarde lograron concretar la primera exportación y fortalecerse comercialmente como grupo.